El IES Cueva Santa, situado en la localidad de Segorbe, es un centro educativo histórico que está a punto de celebrar su 75.º aniversario. Su importancia trasciende el municipio, ya que acoge alumnado de diversas poblaciones de la comarca del Alto Palancia.
Durante muchos años, este instituto fue la única referencia para cursar estudios secundarios y de Bachillerato en toda la comarca. Esta larga trayectoria hizo que su biblioteca llegara a acumular un fondo de aproximadamente 10 000 volúmenes.
Sin embargo, esta cifra escondía una realidad problemática: muchos de estos libros se encontraban en mal estado, estaban desfasados respecto a ediciones más actualizadas o habían sido superados por la aparición de nuevos formatos.
Esta inmensa cantidad de libros, que tenían una demanda prácticamente nula, condicionaba gravemente el aprovechamiento del espacio, ya que su almacenamiento masivo en las estanterías no dejaba lugar para ningún otro tipo de mobiliario más moderno o funcional.
Hasta la implementación de las mejoras, la biblioteca era un espacio desaprovechado: solo se ofrecía al alumnado fuera de las horas lectivas, durante los recreos, y funcionaba básicamente como una sala de espera donde permanecer o hacer deberes. El flujo de préstamos era muy escaso, los títulos resultaban poco atractivos o inaccesibles para los jóvenes y el servicio no contaba con la figura de ningún responsable o coordinador.
Esta situación encendió las alarmas cuando, en los últimos cursos, el equipo docente detectó un retroceso evidente en el número de alumnos que elegían la lectura como opción para su tiempo libre, al mismo tiempo que aumentaba el rechazo hacia las lecturas obligatorias propuestas por los departamentos. Con una oferta tan poco atractiva, urgía renovar el catálogo y el espacio. El primer paso ineludible de esta metamorfosis fue llevar a cabo un expurgo riguroso de los volúmenes desfasados, liberando así un espacio físico esencial para poder empezar a construir un nuevo concepto de biblioteca.
Con la puesta en marcha del Plan de Fomento de la Lectura y la adhesión al programa Biblioinnova’t, la biblioteca se ha convertido en el espacio estratégico desde donde aplicar este plan de manera auténticamente efectiva.
Después de la fase de expurgo y acondicionamiento, que permitió crear nuevas áreas de estudio, lectura y consulta informática, nuestro esfuerzo se centró en fidelizar un perfil de alumnado inquieto y creativo.
Queremos que la biblioteca proporcione un catálogo de literatura actualizado y atractivo para adolescentes, un espacio acogedor con conexión a internet para el trabajo individual o en grupo, y un refugio libre de ruido que sirva de alternativa al esparcimiento del patio.
Para conseguir una participación activa del alumnado, se creó el Club Literario, un grupo transversal donde se estimula la imaginación y el pensamiento crítico, el cual tiene su sede en la biblioteca y se reúne allí quincenalmente. Además, este espacio actúa como plataforma para que los jóvenes compartan sus inquietudes lectoras.
Para dinamizar el espacio, la Comisión de la Biblioteca ha diseñado una completísima programación anual.
El curso arranca en septiembre con la apertura oficial, la renovación del Club Literario y la exposición de las novedades del catálogo. En octubre, presentamos la biblioteca al alumnado de 1º de ESO, exponemos microtextos de terror y celebramos una jornada de puertas abiertas al municipio que este año ha contado con la presentación de la novela gráfica Salam (de los autores locales Javier Alamán y Héctor H. Navarro). En noviembre, acogemos un taller de la Fundación Max Aub impartido por el escritor Vicente Marco y un taller de novela gráfica a cargo de Javier Alamán. Las actividades no se detienen: en diciembre montamos un «wishes tree»; en febrero recibimos a la dramaturga Mafalda Bellido para hablar de El vol de Farasha; y en marzo celebramos el Día de la Mujer, trabajamos los haikus (A haiku for spring) y disfrutamos de un taller con la poeta Elsa Moreno. La primavera se llena de eventos con un encuentro en abril con la escritora local Rosario Raro, un mercadillo de libros de segunda mano por el Día del Libro, la participación en el concurso De viva veu en mayo, y una exposición de dioramas históricos en junio. Todo esto acompañado, de enero a mayo, por recomendaciones de lectura, exposiciones orales y proyecciones de vídeo del Club Literario.
La profunda transformación de la biblioteca ha tenido un impacto extraordinariamente positivo en el día a día del IES Cueva Santa. La primera gran evidencia de este éxito es la altísima demanda de ocupación que registra el espacio durante las horas de patio, cuando el alumnado acude masivamente para leer, hacer tareas o utilizar los equipos informáticos.
Este incremento de usuarios se ha traducido en un dato espectacular: el tráfico de préstamos de libros se ha llegado a triplicar en comparación con las cifras anteriores al proyecto. Además, la visión de la biblioteca ha cambiado para todo el claustro: ahora los diferentes departamentos aprovechan este espacio renovado para llevar a cabo clases prácticas o exposiciones. También se ha convertido en el escenario habitual para la sesión semanal de Atención Educativa, una hora que en nuestro instituto se ha reinventado completamente para dedicarla al fomento de la lectura, donde el alumnado puede elegir libremente un libro de nuestro catálogo actualizado.
Otro de los éxitos más destacables y emotivos de este proyecto es el papel que juega la biblioteca como espacio de integración progresiva para el nuevo alumnado. Durante los patios, los estudiantes recién llegados encuentran aquí un clima mucho más favorable para la socialización, alejado de la intensidad del exterior, donde cuentan con el apoyo directo y la proximidad del profesorado (siempre hay al menos dos docentes encargados de la guardia de biblioteca).
De cara al futuro, nuestro objetivo primordial es convertir este proyecto en un pilar básico, sólido y perdurable del IES. Queremos mantener y pulir nuestra rica programación anual, añadiendo nuevas actividades en la medida de lo posible. Para conseguirlo, será fundamental fomentar una participación aún mayor del profesorado y otorgar un grado de participación más activa al alumnado del Club Literario en la organización de exposiciones, charlas y debates.
Toda esta gran maquinaria cultural, sin embargo, requiere apoyo; por eso se hace indispensable continuar contando con la inyección anual y los recursos que nos facilita el programa Biblioinnova’t.