El jueves 8 de enero, nuestro instituto tuvo el privilegio de recibir la visita del club de esgrima la Robera Sala de Armas de Benetússer. La actividad giró alrededor de la proyección del cortometraje documental El corazón y la espada, recientemente galardonado con el premio Madiba al Festival SocialMed, un reconocimiento que destaca obras con un fuerte compromiso social y humano.
El documental ofrece una mirada profunda y sensible sobre la esgrima como herramienta educativa y de transformación personal. Lejos de centrarse únicamente en la competición, la pieza hace hincapié en valores como el respeto, la superación, la disciplina y la inclusión, mostrando cómo el deporte puede convertirse en un espacio de crecimiento emocional y social.
Uno de los aspectos más relevantes y que nos llena de orgullo es que parte del alumnado que forma parte del club de esgrima y que ha participado activamente en el cortometraje es alumnado de nuestro propio instituto. Queremos destacar la presencia de Ana Ochando, Wissal Boudallaa, Javier Ontivero, Jorge De Astorza y Natalia Yasein. Esta circunstancia da todavía más valor a la visita, puesto que convierte el proyecto en un ejemplo próximo e inspirador para toda la comunidad educativa.
También queremos agradecer de todo corazón, la presencia de la maestra y jueza internacional Laura Pérez Aguado, la deportista bilbaina Begoña Garrido, paraolímpica de esgrima, y por supuesto a su protagonista Manu. Durante la visita, los miembros de la Robera Sala de Armas compartieron con el público-alumnado el proceso de creación del cortometraje, así como las experiencias personales que lo han hecho posible. Esta conversación permitió al alumnado reflexionar sobre la importancia del esfuerzo, el trabajo en equipo y el papel del deporte como motor de cambio positivo en la sociedad.
La proyección del corazón y la espada generó un gran interés y el alumnado pudo expresar sus impresiones y conectar con el mensaje del documental.
Desde el centro queremos agradecer sinceramente a la Robera Sala de Armas su visita, en especial a su maestra y su generosidad para compartir con nosotros un proyecto tan inspirador. Sin duda, ha sido una experiencia que deja huella y que refuerza nuestro compromiso con una educación inclusiva basada en los valores, la cultura y la conciencia social.







