Los alumnos de 2.º bachillerato hemos viajado a Budapest, una ciudad extraordinaria. Gracias a la ayuda de Yuri, nuestro guía local, el primer día visitamos la parte de Buda donde vimos la iglesia de Matías (donde se coronaban los reyes húngaros, incluida Sisí), el Bastión de los pescadores y las cercanías del palacio de Buda, patrimonio de la humanidad. El día siguiente, en la parte de Pest visitamos el espectacular Parlamento situado al lado del Danubio y la no menos impactante Catedral de San Esteban.
A continuación cogimos el metro (el tercero más antiguo del mundo) hacia la Plaza de los Héroes y el castillo de Vajdahunyad (sí, donde está el Draculiqui). Gracias a Yuri, supimos que Hungría es un pueblo milenario, castigado por la historia, puesto que perdió el 70% de su territorio después de la Primera Guerra Mundial.

El momento estelar fue el crucero por el Danubio, a pesar de que con una ligera lluvia y bastante de viento, cosa que hizo el viaje más inolvidable. Muy recomendable es también el Mercado Central, la Ópera, el barrio judío, subir a la gran noria, o comerse un Kürtöskalács… ¡Budapest no se acaba en cuatro días!
