
La participación en el curso «El enfoque finlandés al bienestar del alumnado: más actividad, alegría y entretenimiento, en Helsinki del 8 al 13 de septiembre, supuso para las profesoras participantes Ángela Pascual y Belucha Sirerol, una oportunidad única para conocer de primera mano el sistema educativo finlandés, considerado uno de los referentes internacionales en innovación, equidad y bienestar estudiantil. Más allá de los reconocimientos académicos, Finlandia ha sabido construir un modelo en el que la formación del profesorado y el cuidado integral del alumnado se sitúan en el centro de la práctica educativa.
La formación del profesorado en Finlandia
Durante la estancia Erasmus en Helsinki, los docentes visitantes tienen la ocasión de aproximarse a la concepción finlandesa de la profesión docente. En este país, el profesorado es visto como un pilar de la sociedad:
– Acceso altamente selectivo: para convertirse en profesor, es necesario superar una formación universitaria exigente, con un fuerte componente de investigación pedagógica.
– Autonomía profesional: los maestros y profesores gozan de gran libertad para diseñar sus clases y adaptar los currículos a las necesidades del grupo.
– Aprendizaje continuo: la actualización constante es parte de la identidad docente, no una obligación externa. La formación permanente se orienta tanto al desarrollo de competencias pedagógicas como al bienestar personal del profesorado.
El bienestar emocional del alumnado
Uno de los aspectos más admirados del sistema finlandés es su apuesta decidida por el bienestar integral del alumnado. El aprendizaje no se concibe únicamente como transmisión de contenidos, sino como un proceso ligado al desarrollo personal y emocional.
Durante la estancia, destacan varias prácticas observadas:
– Entornos escolares seguros y acogedores: las aulas y espacios comunes están diseñados para fomentar la confianza, la participación y la calma.
– Atención personalizada: cada alumno cuenta con tutores y equipos de apoyo que monitorizan su desarrollo académico y emocional.
– Educación socioemocional integrada: no existe una asignatura aislada, sino que las competencias emocionales se trabajan de manera transversal en todas las áreas.
– Pausas activas y contacto con la naturaleza: los recreos prolongados y la conexión con el entorno natural se consideran esenciales para la concentración y el equilibrio mental.

Aprendizajes para trasladar a nuestro contexto
La experiencia Erasmus en Helsinki inspira profundas reflexiones para los docentes europeos:
1. Valorar y prestigiar la profesión docente es clave para mejorar la educación en cualquier país.
2. Cuidar el bienestar emocional del alumnado debe ser un objetivo tan importante como el rendimiento académico.
3. Fomentar la autonomía y la confianza en la escuela ayuda a que estudiantes y profesores se sientan responsables de su aprendizaje.
4. Incorporar espacios y tiempos de calidad en la jornada escolar potencia la creatividad, la motivación y la salud mental.
En resumen, vivir una estancia Erasmus en Helsinki es mucho más que una visita académica: es un encuentro con un modelo educativo centrado en la persona. Finlandia nos muestra que la excelencia no está reñida con el bienestar, y que educar en un clima de respeto, autonomía y cuidado emocional es la clave para formar ciudadanos libres, críticos y felices.
