Algunos de nuestros pequeños «astronautas» ya nos han dicho que quieren ir a la NASA todos los días. ¡Les está encantando la experiencia! Eso no es posible, porque tenemos muchas más cosas interesantes y divertidas que hacer. Pero sí podemos prometerles que irán al menos una vez a la semana.
En ese día, se descalzarán para entrar. Porque el sentido del tacto no está solo en las manos, también en los pies… y en el resto de la piel. Para ayudarles en el proceso de quitarse y ponerse los zapatos, intentad que el día que les toque jugar en el espacio lleven calzado cómodo, fácil de meter y sacar y, sobre todo, sin cordones.
Estos son los días en los que cada clase acude al aula sensorial:
