Ayer vivimos una experiencia muy especial en el colegio a través de un taller de cuencos tibetanos. Gracias a la participación de las familias, tuvimos la oportunidad de acercarnos al mundo de los sonidos y las vibraciones de estos instrumentos.
El alumnado pudo escuchar atentamente los diferentes sonidos, observar cómo se producen y experimentar momentos de calma y concentración.

A través de la escucha activa, trabajaron la atención, la relajación y el respeto por el silencio, disfrutando de una actividad diferente y enriquecedora.
Fue una experiencia muy positiva que despertó la curiosidad de los niños y les permitió descubrir nuevas formas de conectar con sus emociones y con el bienestar.
Agradecemos siempre la colaboración de las familias y el tiempo compartido con nosotros.
