Despedida de Mercedes Cabello

Mercedes Cabello, profesora de Inglés y Jefa de Estudios durante varios años de nuestro centro, se despide de nosotros tras su jubilación.

 

My dear students,

this is not just a formal beginning to convey my message. I mean it – you, my students, are dear to me.

2020 has brought a lot of changes- collective and individual changes, lots of habits to accept, lots of decisions to make. It was not easy for me to make the decision to retire from a profession I loved and enjoyed to the last minute.

I stop to think and I recollect your faces – your eyes and ears (concentrating), your smiles and sometimes tears that inspired me along the way to try and become a better teacher and a better person every day.

I remember the activities and trips we shared in which the use of English was just natural: our trips to Benidorm in order to interview foreign tourists. Our visits to art galleries or to a pottery museum, to the castle and treasure of Villena; our Erasmus exchanges with other countries: Italy, Romania, Poland; our German exchange, with Bochum as a destination. What about New York, New York…?

And what about the hours we spent rehearsing to play English literary jewels like The Canterville Ghost, Oliver Twist, The Picture of Dorian Gray or Much Ado about Nothing? Then, the amazing result of those rehearsals. What a pleasure to see you peform in front of different audiences: school friends, parents, grandparents,…

The way everyting was unfinished last academic year was not ideal. However, I am sure that every one of you learnt a few things from the situation.

Keep learning, my dear students! There will always be a Ghost that will need our help to finally rest in peace, or a Treasure Island to discover, or an Oliver Twist who will try hard to stay honest and true through all the misfortunes he might encounter in his way. Oh, there will be poetic justice in the end! Learning comes in so many different ways! Learn from your families, learn from your teachers, learn from your friends and from those who are not your friends. Learn from life above all.

I wish you all the best!

Un nuevo curso en una «nueva normalidad» 1

Un nuevo curso en una «nueva normalidad»

INÉS BES MINGOT, 2º BAC. C. Al terminar el verano siempre empieza un nuevo curso. No era difícil suponer que este 2020-21 iba a ser  extraño, ya que estamos en medio de una pandemia mundial.

Después de seis años asistiendo de lunes a viernes, este curso lo hacemos en días alternos. Lo que antes era escuchar la sirena del cambio de clase y ver a muchas caras conocidas por el pasillo, airearnos después de las clases  o entrar al baño y mirarnos un momento en el espejo, ahora se ha convertido en escuchar la  sirena y esperar en el mismo sitio en el que llevamos ya dos o tres horas a que venga el siguiente profesor, sin olvidar  que tenemos que estar todo el día respetando la distancia de seguridad y llevando la mascarilla bien puesta.

En mi opinión, es un trabajo en equipo, pero este año juega el IES Playa San Juan en un lado de la cancha y la Covid-19 en el otro. No es una situación fácil ni cómoda para nadie, así que va a ser un año de superación tanto personal como en grupo, llevamos un mes de clases y todos esperamos  que irá mejorando la situación al pasar los meses.

Unidos siempre será más fácil.

¿Y tú qué opinas?

 

Un nuevo curso en una «nueva normalidad» 2

Un nuevo curso en una “nueva normalidad”

NEREA MENESES, 2º BAC D. Aún recuerdo la última semana antes de que empezara todo y se me hace difícil creer lo que ha ocurrido desde entonces. El 15 de marzo el Gobierno declara el estado de alarma, llevando a cabo un confinamiento que afectó a todo el país.

Siete días antes, 8 de marzo. Como de costumbre, fui a la manifestación del día de la mujer para seguir reivindicando aquello que nos pertenece. Todavía no era consciente de lo que estaba sucediendo. Ese mismo día estuve con él, esa persona especial que me hizo recuperar el brillo en la mirada, nos creíamos dueños de nuestra libertad, vivimos ese momento patinando, cerca del mar, como un momento más, sin darnos cuenta de que estaba siendo una despedida. Pero fue bonito, porque no sentíamos ese sabor amargo que tiene saber que no vas a ver a alguien mucho tiempo. Los días restantes se basaron en ir al instituto, pero con una presión en el pecho que, con los días, crecía. Algo en mi interior decía que tuviera cuidado, que la situación iba empeorar, y así fue.

Los siguientes meses estuvimos confinados en casa y lejos de las personas que queríamos. Tuvimos que adaptarnos, pero aún así, este virus ha dejado ver las grietas de la sociedad, como un río cuando se seca. De una sociedad en la que en algunos, reina el egoísmo y la ignorancia. De una sociedad en la que sus políticos, aquellas personas que deben cuidar y vigilar la vida de sus ciudadanos, han estado reprochándose los unos a los otros con manchas ideológicas, mientras fuera, había quien no se podía ni comprar una mascarilla. De una sociedad en la que se salía aplaudir, a agradecer al personal sanitario su labor, pero luego hay quien vota partidos que recortan en sanidad. De una sociedad en la que aquellos con un mínimo de poder y autoridad, ejercían su ley sin límites y caía sobre inocentes y culpables.

Actualmente, con el curso ya empezado, el ambiente es agridulce. El primer día, en el que nos explicaron cómo iba a ser el curso, llegué a casa bastante triste. Fue un golpe de realidad ver todas esas medidas de seguridad, darme cuenta de que esto llevará muchísimo tiempo. Estoy constantemente en la incertidumbre de no saber qué va a pasar y estoy en un momento muy importante en mi vida académica, no puedo evitar sentir que todo se tambalea. Tengo clase de algunas asignaturas cada 15 días o una vez a la semana y eso no me proporciona demasiada seguridad. Es decepcionante ver como los centros intentan tomar todas las medidas posibles y luego hay alumnos que tiran por el suelo todos esos intentos.

Al tiempo poco a poco, hemos podido ir recuperando aquella vida que teníamos, pero nunca será la misma o al menos por un tiempo. Aún así, la situación hoy en día es bastante preocupante, pero a simple vista no lo parece. Pero ojalá las grietas – que yo y sé que muchas otras personas han podido contemplar de esta sociedad – fomenten un cambio en ella, porque aunque ya se está repitiendo todo, el ahora era nuestro, y ese ahora ya se llama ayer. Porque ayer nosotros, reyes del aire que hacía volar nuestra ingenua libertad, hoy somos presos del libertinaje de otros.

¿Y tú, qué opinas?