FOTOGRAFÍA

Enseñanzas Artes Plásticas y Diseño (ERE)

Grau Superior

2000 horas

FOTOGRAFÍA

Enseñanzas Artes Plásticas y Diseño (ERE)

Grau Superior

2000 horas

Competencia general

Elaborar obra original de fotografía a partir de un encargo profesional determinado o de un proyecto propio. Definir las variables formales, funcionales, estéticas y técnicas del proyecto de fotografía, planificar el proceso y saber realizarlo. Organizar y desarrollar las diferentes fases del proyecto y los controles de calidad correspondientes para garantizar un producto fotográfico acorde a los parámetros profesionales exigibles

Entorno profesional

El Técnico Superior de Artes Plásticas y diseño en Fotografía desarrolla su actividad como profesional autónomo y como trabajador por cuenta ajena.
Puede colaborar con otros profesionales transmitiendo ideas o conceptos mediante productos fotográficos destinados a editarse en diferentes medios y soportes.
Puede ejercer en sus competencias como creador independiente o realizador asalariado en una empresa o equipo.

Ocupaciones y puestos de trabajo

  • Fotoperiodista. Cobertura gráfica de la información para los distintos medios de comunicación.
  • Fotógrafo de reportaje social. Documentación de actos sociales y retratos.
  • Fotógrafo publicitario. Trabajos para agencias de publicidad, estudios de diseño gráfico y bancos de imágenes.
  • Fotógrafo de moda. Encargos de diseñadores, fabricantes, distribuidores y revistas de moda.
  • Fotógrafo de arquitectura e interiorismo. Trabajos editoriales, documentación y seguimiento de obra.
  • Fotógrafo artístico. Realización de obra propia para el circuito comercial del arte.
  • Fotógrafo de yacimientos arqueológicos.
  • Postproducción fotográfica digital.
  • Técnico especialista de laboratorio fotográfico forense.
  • Técnico especialista de laboratorio fotográfico de conservación y restauración de obras de arte.
  • Técnico especialista en archivo fotográfico y banco de imágenes.

Prospectiva del título

La fotografía ha experimentado una evolución radical basada en la práctica desaparición de la fotografía analógica de soporte fotoquímico y su sustitución por la fotografía digital. Esta transformación ha comportado un reto para la industria, donde no todos han sabido o podido adaptarse. El cambio tecnológico ha ido acompañado de cambios en el uso social de la fotografía. La universalización de las cámaras digitales domésticas ha multiplicado la realización de fotografías hasta cifras impensables hace una década. Paradójicamente, la industria fotográfica no se ha aprovechado suficientemente de esta situación, ya que se ha impuesto por parte de los usuarios una preferencia por el archivo de sus originales en soportes informáticos y por su intercambio en Internet. La aparición de aplicaciones informáticas de uso sencillo en el hogar doméstico ha facilitado esta tendencia que, por otra parte, no afecta a los usos industriales ni institucionales de la fotografía que se mantienen e incluso experimentan crecimiento. Las estructuras industriales han desarrollado y continuamente adaptan y prueban nuevas estrategias para incrementar el consumo, como el encargo y tramitación de ampliaciones y copias por Internet, la realización de fotolibros y otros estímulos dirigidos al consumidor doméstico.
Las estructuras organizativas en el ámbito de la realización de productos tienden a configurarse sobre la base de decisiones descentralizadas y equipos participativos de gestión, potenciando la autonomía y capacidad de decisión.
Las características del mercado de trabajo, la movilidad laboral, los movimientos entre sectores y subsectores de la industria fotográfica, , obligan a formar profesionales polivalentes capaces de adaptarse a las nuevas situaciones socioeconómicas, laborales y organizativas de todos los sectores implicados.