Últimamente están circulando correos y mensajes que parecen oficiales, pero son falsos. Te pueden pedir que hagas un pago o que des tus datos personales a través de un enlace. No te fíes.
Si recibes algo raro, no pinches en enlaces ni des tu información sin estar seguro. Ante la duda, habla directamente con la empresa que supuestamente lo envía o pregúntanos en el cole.
Además, habla con tu hijo o hija para que también esté al tanto. A veces estos mensajes llegan a su correo o a sus dispositivos, y es importante que sepan que no deben contestar ni hacer clic.
Mejor prevenir que caer en la trampa.
