“Ayer pudimos experimentar lo que podría ser un mundo con un uso racional de los teléfonos móviles y las redes sociales. De repente la gente (aquellos que no estaban encerrados en ascensores o vagones del metro) salió a la calle y los parques se llenaron de niños y niñas jugando y relacionándose. Por unas horas dejamos se estar pendientes de las pantallas y levantamos la mirada para observar la maravilla de mundo que nos rodea… ¿aprenderemos algo de esta experiencia? Como con la pandemia, probablemente poco. Dicen que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”… dijo mientras volvía a agachar la cabeza para ver las últimas actualizaciones de Instagram.
