El viernes 30 de enero, en el CRA Alt Carraixet celebramos el Día del Árbol dando continuidad a un trabajo que ya forma parte de nuestra identidad como escuela: el hermanamiento entre aulas a través de los árboles de nuestros patios, iniciado el curso pasado.
Esta jornada —y los días previos— han sido una oportunidad preciosa para volver a mirar los árboles no solo como elementos del paisaje, sino como seres vivos que nos cuidan, nos conectan con la natura y nos ayudan a crecer como comunidad.
Descubriendo los árboles desde Infantil
El alumnado de Infantil de los dos aularios, a lo largo del jueves 29 y el mismo viernes 30, se adentró en el mundo de los árboles desde una mirada vivencial y significativa. A través de conversaciones, materiales manipulativos y propuestas creativas, descubrimos sus funciones y la importancia que tienen en nuestro entorno.
Cada aula profundizó en un aspecto concreto: árboles que nos dan frutos, árboles que crecen gracias a la lluvia y árboles que son la casa de algunos animales de nuestros bosques. Este trabajo permitió a los niños comprender que los árboles son vida, refugio y alimento, y que forman parte de un ecosistema que hay que cuidar.
Abrazando los árboles, cuidando los patios
El viernes, tanto en Olocau como Gátova, toda la escuela se sumó a una acción compartida muy especial: rodear con trapillo de colores los troncos de los árboles a los cuales ya habíamos puesto nombre el curso pasado.
Este gesto simbólico fue una manera de fortalecer el vínculo emocional con nuestros patios y con los árboles que forman parte. Abrazarlos, decorarlos y reconocerlos por su nombre nos ayuda a sentirlos como propios, a generar respeto y a despertar una conciencia ecológica que nace del afecto.
Mirada pedagógica: sembrar hoy para el futuro
Desde la escuela entendemos el Día del Árbol no como una celebración puntual, sino como una experiencia educativa con continuidad. Hablar de árboles es hablar de tiempos, de paciencia, de curas y de raíces; valores todos ellos esenciales en el crecimiento de los niños.
En esta línea, durante las próximas semanas y de la mano del Parque Natural de la Sierra Calderona, plantaremos diferentes plantas aromáticas tanto a la mariposa del patio de Olocau como al patio de Gátova. Será una nueva oportunidad para observar, cuidar, esperar y aprender que cada pequeño gesto cuenta cuando hablamos de cuidar nuestro entorno.
Porque educar también es enseñar a estimar la tierra que pisamos, a sentirla como casa y a crecer juntos, muy arraigados, como los árboles que nos acompañan cada día 🌱
