Estamos muy orgullosos del trabajo realizado por los alumnos y alumnas de segundo de Primaria en nuestro huerto escolar, un proyecto que ha permitido a los niños y niñas aprender de manera divertida y práctica sobre la naturaleza, el medio ambiente y la importancia de cuidar nuestro entorno.
Desde que comenzamos este proyecto, nuestros pequeños agricultores han dado grandes pasos en el cuidado y crecimiento de nuestras plantas.
El alumnado realizó la preparación del huerto: un comienzo con mucho entusiasmo, después siguió con el cuidado diario observando y aprendiendo. Una parte fundamental de este proyecto ha sido la observación diaria. A través de la observación, el alumnado ha aprendido la importancia de regar las plantas, protegerlas de los insectos y cuidar que reciban suficiente luz solar. Además, cada semana, los alumnos y alumnas se turnaron para visitar el huerto, registrando el progreso de las plantas en sus diarios de campo, donde anotan todo lo que sucede: desde la aparición de las primeras hojas hasta el crecimiento de los tallos.
¡Y al final salieron las primeras hortalizas!
Después de semanas de cuidados, el momento más esperado llegó: ¡hemos visto las primeras hortalizas! con gran alegría, los estudiantes están viendo crecer pepinos, tomates y lechugas. No solo está siendo una experiencia divertida, sino también una excelente oportunidad para aprender sobre la importancia de una alimentación sana y disfrutar de los frutos del trabajo que ellos mismos sembraron.
Estamos muy orgullosos de lo que han logrado. ¡Esperamos seguir cultivando más conocimientos y hortalizas en los próximos años!
¡Nos vemos en el próximo curso con más siembra, cosecha y aprendizaje!









