
Aprender también es caer… y volver a intentarlo.
En la escuela, como la vida, tropezar forma parte del camino. No solo los y las alumnas aprenden así. También nosotros, los docentes, continuamos aprendiendo cada día.
Cada error es una oportunidad, cada dificultad una puerta que nos invita a crecer, mejorar y mirar más lejos. Este proyecto es precisamente esto: un paso adelante que muestra que, cuando crees que una oportunidad paga la pena y aporta muchísimo a tu alumnado, es necesario volver a intentarlo y continuar luchando.
Este es el cuarto proyecto que hemos presentado de Erasmus, teniendo en cuenta, a cada paso del camino mejores, aprendizajes y uno sin fin de experiencias que esperamos que, finalmente, nos brinden esta maravillosa oportunidad de continuar creciendo juntos y juntas.
Porque educar también es esto: aprender juntos, equivocarnos juntos y continuar avanzando juntos.
Y cada paso, por pequeño que sea, nos acerca en una escuela mejor.