En la clase de música, nuestro alumnado ha dejado volar su imaginación creando monstruos únicos… ¡siguiendo el ritmo de la música! Cada melodía, cada sonido y cada cambio de intensidad se ha transformado en colores, formas y trazos llenos de creatividad.
Esta actividad nos ha permitido trabajar la escucha activa, la expresión artística y la creatividad desde una perspectiva inclusiva, donde cada alumno y alumna ha podido interpretar la música a su manera.
Con la llegada de Halloween, nuestros monstruos cobran vida…
¡y están llenos de ritmo! 👻🎶
