El ambiente de psicomotricidad invita a nuestro alumnado a llevar a cabo actividades en les cuáles el propio cuerpo es el vehículo de aprendizaje. El espacio está distribuido en diferentes espacios que motivan a los alumnos y alumnas a explorar las posibilidades motrices y sensoriales, y les ayuda a expresarse mediante el juego, el gesto, la música, los cuentos, la relajación… A través de diferentes propuestas, diseñadas para fomentar tanto el movimiento como la coordinación y la representación libre, los pequeños desarrollan sus propias habilidades motrices y sociales de una manera divertida y creativa. Sin lugar a dudas, un lugar donde aprender jugando es la mejor manera de crecer.




